.
"¿No hay que cambiarlo el mundo? La virtud, pues, es peor que inútil: es también un vicio. Si se necesita ser particularmente bueno es que algo va francamente mal. Maldita la época -sí- que necesita héroes y santos. No se puede transformar el mundo con la varita de masturbar nuestras virtudes: hay que derribar la Bastilla."
Santiago Alba Rico.

.

14.6.09

Miranda July para los días en los que de repente penséis que el hecho de que nada tenga sentido es algo malo.
enjoy!!

11.6.09

Jose tiene sesenta y pocos, es un buen vividor y un sonetista excelente, y me quiere aunque sólo nos hemos visto en persona un par de veces. Me conoce como si me hubiera parido porque cuando me lee lo hace con las tripas aún a pesar de que a veces no tengo paciencia para mirarle. Llegó a presentarme a su hija una vez.

A veces, si hablo con él de mis cosas, me abre un poco los ojos y me enfurece tanto que me revuelvo como un bicho en una jaula.
- ¿Me estás manipulando?- le pregunto a sabiendas de que él no perdería nada si tuviera que confesar. Conmigo no tiene nada que perder.
- No,- me dice.- Sólo saco fuera lo que llevas dentro.

Me aconseja, se ríe en mi cara con todo el cariño del mundo cuando sabe que le estoy mintiendo, lee el poema que encerré bajo llave y que puede que nadie más lea y antes de marcharme me dice a modo de despedida:

- No folles por el camino.- Sonrío. Sí, me conoce mejor que yo.

Después de los encargos llego al bar. Bebo. Me atraen los obreros feroces tatuados con júbilo de sol. Tienen esa viveza animal que a otros les falta. Saben cosas que un oficinista no comprenderá jamás. Una camarera con unos ojos negros impresionantes se anticipa a mis deseos de beber aún y me alegra la tarde. El alcohol sube directo a la cabeza y la luz me toca como un sueño. Leo a Miranda July, un cuento sobre un hombre maduro al que le gustan las adolescentes y escribo esto que estáis leyendo en una sucia servilleta. Pago la cuenta y salgo fuera.

10.6.09


un poema. y otro. y otro. incontenible. un poema que tengo que tapar para que no me descubran, un poema que tengo que esconder en otros ojos con la esperanza de que me abandone, un poema que he tenido que encerrar en un cajón bajo llave porque daba miedo, un poema que me lanza a una selva que gobierno maravillosamente, un poema del que tengo que escaparme o se me meterá dentro. y así toda la mañana.

9.6.09


demonios... voy a coger esta infección por las solapas y voy a gritarle "devuelvemé mi vida, mis fuerzas, mis horas".

8.6.09

L. era muy probablemente una de las personas más hijas de puta que he conocido en mi vida. Y en cierta forma era mi familia. Y en cierta forma lo quería muchísimo. Vivíamos en aquel piso pequeño en una ciudad totalmente nueva. A veces se metía por la noche en mi cuarto mientras yo dormía con la excusa de usar el ordenador y dejaba algunos archivos a la vista. Yo sabía que no era el tipo de persona que necesitase pedir favores o un ordenador, de sobra había comprendido hacía tiempo la maña que se daba para lograr todo tipo de cosas gratis ahí fuera. Tampoco era el tipo de persona que dejase nada al azar, ataba muy bien casi todos sus cabos. Por eso comprendía que sus textos eran mensajes que quería compartir sin reconocer que estaba haciéndolo. Todo aquello obedecía a la ley de que si yo los abría formaba parte de la cadena de pequeños delitos. El suyo mostrarse tal cual era por una vez, el mío fisgar impunemente cuando quedaba libre el camino.

De ese modo, encontré los ojos de espejo que reflejaban la tristeza de otros en una cama de una chica que yo reconocía, algunas traiciones a uno mismo de esas que te hacen madurar a golpes, como en El Tiempo de los Gitanos, perseguir toda la noche un destello de sonrisa que te hace brillar a carcajadas hasta que amanezca, aquella tarde de tetería en que las mesas parecían estar plagadas de personas fantasmas, la música en aquella terraza en la que la chica casi llegó a inclinarse sobre su baranda para caerse en él sabiendo que había más gente detrás...

Todo aquel acuerdo tácito se habría esfumado si le hubiese preguntado sobre ello. Así es como eran las cosas. Pero tenía demasiadas preguntas. Así que hice lo que siempre hacía con él, lo miré estar callado mientras se acababa su cerveza. Y entonces esperé a que sus ojos dijeran algo. Nadie que yo haya conocido antes o después ha sido tan capaz de estar callado tanto tiempo como él. Pero mi curiosidad tenía paciencia. Me miró y vi dentro de él. Escombros, búsqueda, árboles de riscos, intensidad, infierno. Todo aquello que no se debe ver cuando sabes que alguien más va a enfadarse si te quedas en esa mirada demasiado tiempo. Alguien como tu novio, alguien como su hermano.

Cerró la puerta bastante fuerte detrás de él. El sonido dijo "no quiero encontrarme con nadie aquí cuando vuelva". Ni aquella ciudad tan libre habría podido salvarnos de no ser por que yo también salí andando en la dirección opuesta.

7.6.09


anoche...

ociosa ::::.....:::... . . acción ::::::....... bizarra

... y así fue como terminamos todos a las mil en casa de Saray, la camarera del Tornado.

5.6.09

No es culpa tuya


"Apreté los labios contra su oreja y volví a susurrar: No es culpa tuya. Quizá sea eso lo único que siempre he querido decirle de verdad a alguien, y que alguien me lo dijera."

Nadie es más de aquí que tú
,
Miranda July

Esa sería mi frase ahora. "No es culpa tuya". La pondría de colores colgando en mi casa. O fuera, para que la vean los vecinos. Ahora, justo ahora, la llevo escrita en algún sitio de mi cuerpo. Para mi misma.

Elephant Woman



Angel
I can see myself in your eyes
Angel won't you feel for me from your heart?
Do return my heart to me
No don't insist I'm already hurt

Elephant girl
It was an accident unfortunate
Angel threw me like a aiming for the ground
Why amuse yourself in such way
No don't insist I'm already hurt

Lay me down on the ground
softly softly
don't remove my head
hurts much too much

You never return it
well I wouldn't miss it
I shed no tears for broken me
you never know it
my peace of mind
Now inside and outside are matching

Why amuse yourself in such a way
No don't insist I'm already hurt
If you never return it
Will it break your own wings?
Will you shed no tears for broken me?

song: Elephant Woman
group: Blonde Redhead

Antidilemas yonkis nº 68 (no al modo de Trainspotting)

Está sentado en una plaza. Me acerco. Sonríe. Una belleza diamantina que nada puede apagar. Tiene mirada de felino y marcas púrpuras en los brazos. Se presenta y trata de seducirme con una frase sobre mujeres que muerden y matan de amor. Una que ya he oído antes.

Su piel de mármol está zigzagueada por líneas blancas que se superponen bajo la pulsera.

- ¿Y eso?- le pregunto señalando.
- Fue por una chica así como tú, se llamaba... - y dice mi nombre. No un nombre que es el mismo. No. Exactamente el mío.

3.6.09

grita










más cuentos, menos cuentas

f: VII Maratón de Cuentacuentos, Granada

2.6.09

el asunto es que he estado observando todo desde fuera y he comprendido que por ahora no tienes entrañas suficientes para sustentar los argumentos de los que te vales. que estás hecho de miedo y lo sabes. que estoy un poco cansada de que intentes manejarme como si fuera un vulgar juguete cuando hace tiempo que todo eso lo inventé yo y lo hacía mejor. que veo las mentiras, mido su motivación fríamente y subo la apuesta a mis verdades de peso. que ya es tiempo de decidir si tienes agallas para soltarte de la pared de tu rincón y echar a andar fuera del redil que tanto te gusta remover. sal allí fuera donde todo es más grande, donde no puedes controlar nada.

sal fuera sin tus cartas marcadas, cobarde.
no hay huevos.

1.6.09


ahora nadie puede decirme quien soy.
porque eso lo pinto yo.
"La bella durmiente finge que está dormida. Cuando el príncipe se acerca, finge un sueño aún más profundo. Todo el mundo sabe que ningún hombre se acerca a una mujer que tiene los ojos abiertos".

Cuento de Amparo, de la VII Maratón de Cuentacuentos de Granada.
"¡Por un fusible y un rotor! Es una advertencia al lector: las cosas van mal, pero irán peor. Digan lo que digan, éstos gripan mejor que Reagan. La humanidad no para de avanzar: primero vino Felipe y ahora tenemos a Aznar. ¿Por qué no me dejan participar? ¡Por un cable y un pistón! ¡No acepto la jubilación! ¿Por qué no me dan un nombramiento? Volveré, lo garantizo, y globalizaré hasta el granizo. jajajajaja. ¡Qué mala, pero qué mala soy!

Prólogo de la Bruja Avería en El Libro de la Bola de Cristal,
por Santiago Alba Rico.